Unidos Barranco Majales y Sima del Diablo

Ayer, 6 de Julio, se terminó de limpiar el cauce del Arroyo de las Zúas, entre la carretera (final Barranco Majales) y el Puente de las Tenerías.

La tarea ha supuesto dos jornadas de trabajo a un grupo de 2-3 personas, los días 19 de Junio y 6 de Julio.

José Fernández Huertas, del Camping Virgen de Moclón nos había comentado la idea hace tiempo, suponiendo que hubiese un par de pozas. No ha habido suerte en en ese sentido; solo hay pequeños saltos de agua, fáciles de de superar.

La mayor dificultad es el desagüe principal de aguas residuales de Júzcar, problema que ya conocíamos de antemano. El olor, muy desagrdable en este punto, desaparece a los 20 metros por el buen caudal del río. Antes de la surgencia del Nacimiento, a partir de donde se une Majales con el arroyo que tiene a su izquierda, el río tiene caudal, que desde el rebosadero del Nacimiento es abundante.

No obstante en otro punto el agua huele algo, probablemente por los aportes de alguna casa de campo, olor que también desaparece inmediatamente.

Aunque no se haya conseguido abrir otro recorrido barranquista el trayecto abierto, unos 1.150 metros, que discurre constantemente cubierto por un buen bosque de ribera, creemos que es un buen recorrido del denominado “senderismo acuático” (aunque quizá debiera llamarse más acertadamente “montañismo acuático”, por la ausencia total de senderos y la necesidad de usar técnicas de progresión más cercanas al montañismo).

El recorrido, aunque sin interés barranquista, al igual que el primer y tercer tramo de Barranco Sima del Diablo, permitirá hacer una gran travesía desde la cabecera de Barranco Majales hasta Junta de los Ríos/acequia frente a Real Fábrica de Hojalata; además de permitir el desarrollo en una zona poco o nada transitada de senderismo o montañismo acuático. Aunque para incrementar su valor sería necesario que el municipio de Júzcar, asuma el compromiso medioambiental de depurar sus aguas residuales. 230.000 € supone la construcción de la depuradora (los conductos y la parcela ya se han habilitado hace tiempo), una importante inversión para un municipio de poco más de 200 habitantes, pero que igual sirve para disputar el título de municipio ecológico a una población cercana e incrementar su potencial turístico.

El trabajo de apertura del cauce, a veces con infranqueables marañas de zarzas, ha sido realizado por Anja Dibbert, José Medina y Juan Carlos Riesco en dos jornadas. La primera, el 19 de Junio, conseguimos abrir un tramo intermedio, entre Molino Faratao y el depósito anexo a la surgencia del Nacimiento. En la segunda jornada, 6 de Julio, tan solo dos personas conseguimos abrir desde Barranco Majales hasta el Puente de las Tenerías, gracias al trabajo de limpieza anterior. Dos buenas jornadas de trabajo, a nuestro jucio muy provechosas, dado que el recorrido acuático por este bosque de ribera es muy interesante: acuático, de poca dificultad y con una vegetación preciosa (zarzas aparte).

Primera ficha técnica del Cañón de Buitreras

MUNILLA, David (1993) Garganta de las Buitreras, Revista Desnivel nº 86, pág. 93, Julio-Agosto, Madrid.

Garganta de las Buitreras

Acceso cañón de Buitreras

Acceso cañón de Buitreras

El magnífico hachazo hercúleo propinado por las aguas del río Guadiaro, que desciende encajonado desde los pueblos malagueños de Benaoján, Jimera y Cortes, no se hace visible hasta comenzar una caminata desde la estación de ferrocarril de Gaucín. Allí, las aguas se amansan y vuelven a discurrir tranquilas hasta desembocar en la costa, kilómetros más abajo. Este barranco es uno de los pocos existentes en Andalucía con posibilidades deportivas y se encuentra en los límites más meridionales del Parque Natural de Grazalema.
DATOS PRÁCTICOS
Acceso: A la estación de Gaucín se puede llegar en tren, o por una carretera tortuosa que discurre en su mayor parte entre alcornocales y que se inicia dieciséis kilómetros más arriba, en un desvío de la carretera a Cortes (unos kilómetros antes de llegar). El apeadero de la estación es el lugar donde abandonar el vehículo y echarse a andar hacia la izquierda, siguiendo las vías del tren, hasta pasar cinco túneles. La emoción nos embargará al descubrir la salida de la garganta -que no es donde nosotros posteriormente abandonaremos el cañón-, que se divisa perfectamente a nuestra derecha, antes de entrar en el primero de los túneles. Continuaremos hasta dar con una de las entradas posibles, situada a la salida del quinto túnel, y descenderemos por una pedrera que llega hasta las primeras pozas, variables en su volumen acuífero según la época del

Primer croquis conocido del Cañón de Buitreras

Primer croquis conocido del Cañón de Buitreras

año (tiempo de acceso: 1 hora aproximadamente).
Material: Si elegimos el invierno, desde luego es más que necesario el uso del neopreno, escarpines, casco, además de una cuerda de 30 metros, arneses y cintas. El material para primavera y verano se reduce a un traje de neopreno, arnés y cordino de ocho metros ya que el recorrido es más de saltos y natación.
Horario: 3 a 4 horas.
Retorno: Tras nadar la última poza salimos por un sendero de nuevo a las vías del tren.
Recomendaciones: En verano, debido a la estanqueidad de las aguas en algunos tramos, no se debe beber del río y no hay ninguna fuente desde la salida a la vuela al apeadero. El recorrido total para un grupo medio de unas seis personas suele durar entre 4 y 5 horas, teniendo en cuenta que el camino hasta la entrada de la garganta es prácticamente de una hora. Tened precaución con el paso de los trenes ya que éstos transitan por los túneles y algunos son bastante estrechos.
Bibliografía: Mapa del IGN 1071 Jimena de la Frontera (1:50.000)

Los primeros descensos del cañón Garganta Verde

GILPEREZ FRAILE, Luis (1.989). Andar por el Macizo de Grazalema II, págs.73-76. Libros Penthalon, Col. El Buho Viajero. Madrid.

Garganta Verde mapa

Sendero de acceso a Garganta Verde 2º tramo

7º Itinerario *** Descenso de la Garganta de la Ermita, desde el Arroyo Ballesteros hasta Zahara
(Nota: Es necesario llevar autorización de la Agencia de Medio Ambiente y material para rappel. Consultar hoja topográfica 1/50.000 nº 14-44, Croquis n.º 7.)
Este itinerario, de singular belleza e interés, recomiendo hacerlo a finales de primavera o principios de verano (junio), después de las últimas lluvias: las aguas de las pozas aún estarán limpias, la temperatura exterior será buena y la vegetación mostrará su máximo esplendor. Desde luego, buscando el más difícil, la Garganta ya se ha hecho en invierno y contracorriente, pero es un actividad que para que no se convierta en peligrosa, debe ser acometida con cierta preparación tanto técnica como de disposición de material adecuado. Como el inicio del recorrido y su punto final se encuentran alejados varios kilómetros, aconsejo prever el regreso dejando un vehículo, cuando sea posible, tal como se explica en el 8º itinerario.

Nuestro camino se inicia junto a la Casa Forestal, que se encuentra a 4 km. de Zahara, por la carretera que une esta población con Grazalema, en el lugar llamado Puerto de los Acebuches. Delante de la Casa Forestal hay un portillo de alambrada, inicio de la senda que baja zigzagueando en dirección sur. En diez minutos nos deja junto al arroyo de los Ballesteros, en un punto donde un puente de troncos con superficie de chapa atraviesa el lecho. Caminamos ya río abajo por el cauce, por el que normalmente no corre agua, para llegar en seguida a una fuente de la que mana agua hasta bien entrado el verano, y algo después, a otro puente de madera, con pasamanos de alambre.

Primer rápel de Garganta Verde en tramo altoPronto destreparemos por una poza, normalmente seca, que dará paso al lugar donde efectuamos el primer rappel. Es una caída de unos 10 metros que termina sobre el agua. Si fijamos la cuerda algo a la derecha, podemos “aterrizar” en seco, pero inútilmente, porque para salir de aquí tenemos que atravesar un pasillo de agua donde el mojarse es obligado. Precisamente uno de los atractivos del itinerario son estos “pasos de agua”, con la mochila sobre la cabeza. Si vais varios, la diversión está asegurada. Este rappel puede evitarse, de forma menos refocilante, ascendiendo algo por la pared de la derecha y destrepando de nuevo más adelante, por la segunda torrentera que se encuentra.La Ermita de Garganta Verde

En poco más de media hora, veremos a la izquierda una gran oquedad que parece la boca de una cueva: esto nos avisa que estamos a cinco minutos de la Ermita, cerca de donde el sendero que baja por la pared de la izquierda llega al cauce del arroyo. En este punto podemos seguir el relato según se describe en el itinerario anterior, para retomarlo después de haber disfrutado con la contemplación de esta bella obra natural, y encontrarnos en lo que llamábamos poza del Tobogán, a diez minutos de la Ermita.

La superamos fácilmente por la derecha en un corto rappel, fijando la cuerda en doble, en el tronco de una higuera que parece haber nacido allí expresamente para esta misión, mientras que se nos hace patente el significado de la palabra “garganta”.

Continuamos adelante unas decenas de metros sin problemas, y el siguiente “obstáculo” se nos presentará rápidamente en forma de una poza de poco más de cuatro o cinco metros y que llamamos de los Murciélagos, ya que espantamos a algunos de estos animalillos durante nuestro descenso en rappel, rappel que haremos por la izquierda si no queremos caer en sus aguas, la cuales están bastante turbias por los excrementos de estos pequeños mamíferos. (Piensa que nos estamos refiriendo a una travesía en concreto, y que estas descripciones pueden cambiar de un año para otro.)

Durante un buen trecho caminaremos entre bloques desprendidos, antes de alcanzar el cuarto y último descenso y que nosotros llamamos de la Tirolina, ya que no hacíamos pie y utilizamos la cuerda tendida para salvar a nuestras mochilas del chapuzón.

Las paredes ahora se estrechan tanto que podemos evitar una zona de agua progresando en oposición por una especie de túnel, es decir, con la espalda en una pared y los pies en la otra.
Cauce Garganta VerdeTramo medio de Garganta VerdeEl final está próximo, pero aún nos depara la última mojada: justo a la salida, en un punto bastante encajonado, el agua brota del suelo formando una charca de aguas gélidas que hay que atravesar. Afortunadamente es poco profunda y se hace de una carrera. A la izquierda vemos un sendero, que, tras atravesar una cerca de alambres, nos deja en un carril bien marcado que lleva hasta Zahara. Si no nos apremia el tiempo, podemos continuar por la derecha del río, pasar por un bello bosquecillo de chopos y llegar a un molino convertido en venta, desde el que se alcanza la carretera con facilidad, por un carril asequible para coches.
Aunque no lo mencionamos, a lo largo del itinerario hemos tenido ocasión de observar un verdadero paraíso de fauna y flora: no ha faltado el alimoche, carroñero en extinción, del que deben  de quedar contadas parejas; una gran culebra bastarda, del grueso de un brazo, digiriendo lo que por el tamaño bien podía ser un conejo completo; multitud de buitres leonados, gavilanes, águilas y halcones, palomas bravías y grajillas…Los helechos, las higueras, las adelfas y otra infinidad de plantas tapizan las paredes.

En cuanto al tiempo, es difícil de calcular: un par de personas podían hacerlo en unas cinco horas, pero si vais seis o siete, los rappeles retrasan considerablemente, y como el recorrido lo merece, lo mejor es dedicar parte de la mañana en llegar a la Ermita, comer allí temprano y tener el resto del día para disfrutar del último tramo, que es el más bello e interesante.