Los primeros descensos del cañón Garganta Verde

GILPEREZ FRAILE, Luis (1.989). Andar por el Macizo de Grazalema II, págs.73-76. Libros Penthalon, Col. El Buho Viajero. Madrid.

Garganta Verde mapa

Sendero de acceso a Garganta Verde 2º tramo

7º Itinerario *** Descenso de la Garganta de la Ermita, desde el Arroyo Ballesteros hasta Zahara
(Nota: Es necesario llevar autorización de la Agencia de Medio Ambiente y material para rappel. Consultar hoja topográfica 1/50.000 nº 14-44, Croquis n.º 7.)
Este itinerario, de singular belleza e interés, recomiendo hacerlo a finales de primavera o principios de verano (junio), después de las últimas lluvias: las aguas de las pozas aún estarán limpias, la temperatura exterior será buena y la vegetación mostrará su máximo esplendor. Desde luego, buscando el más difícil, la Garganta ya se ha hecho en invierno y contracorriente, pero es un actividad que para que no se convierta en peligrosa, debe ser acometida con cierta preparación tanto técnica como de disposición de material adecuado. Como el inicio del recorrido y su punto final se encuentran alejados varios kilómetros, aconsejo prever el regreso dejando un vehículo, cuando sea posible, tal como se explica en el 8º itinerario.

Nuestro camino se inicia junto a la Casa Forestal, que se encuentra a 4 km. de Zahara, por la carretera que une esta población con Grazalema, en el lugar llamado Puerto de los Acebuches. Delante de la Casa Forestal hay un portillo de alambrada, inicio de la senda que baja zigzagueando en dirección sur. En diez minutos nos deja junto al arroyo de los Ballesteros, en un punto donde un puente de troncos con superficie de chapa atraviesa el lecho. Caminamos ya río abajo por el cauce, por el que normalmente no corre agua, para llegar en seguida a una fuente de la que mana agua hasta bien entrado el verano, y algo después, a otro puente de madera, con pasamanos de alambre.

Primer rápel de Garganta Verde en tramo altoPronto destreparemos por una poza, normalmente seca, que dará paso al lugar donde efectuamos el primer rappel. Es una caída de unos 10 metros que termina sobre el agua. Si fijamos la cuerda algo a la derecha, podemos “aterrizar” en seco, pero inútilmente, porque para salir de aquí tenemos que atravesar un pasillo de agua donde el mojarse es obligado. Precisamente uno de los atractivos del itinerario son estos “pasos de agua”, con la mochila sobre la cabeza. Si vais varios, la diversión está asegurada. Este rappel puede evitarse, de forma menos refocilante, ascendiendo algo por la pared de la derecha y destrepando de nuevo más adelante, por la segunda torrentera que se encuentra.La Ermita de Garganta Verde

En poco más de media hora, veremos a la izquierda una gran oquedad que parece la boca de una cueva: esto nos avisa que estamos a cinco minutos de la Ermita, cerca de donde el sendero que baja por la pared de la izquierda llega al cauce del arroyo. En este punto podemos seguir el relato según se describe en el itinerario anterior, para retomarlo después de haber disfrutado con la contemplación de esta bella obra natural, y encontrarnos en lo que llamábamos poza del Tobogán, a diez minutos de la Ermita.

La superamos fácilmente por la derecha en un corto rappel, fijando la cuerda en doble, en el tronco de una higuera que parece haber nacido allí expresamente para esta misión, mientras que se nos hace patente el significado de la palabra “garganta”.

Continuamos adelante unas decenas de metros sin problemas, y el siguiente “obstáculo” se nos presentará rápidamente en forma de una poza de poco más de cuatro o cinco metros y que llamamos de los Murciélagos, ya que espantamos a algunos de estos animalillos durante nuestro descenso en rappel, rappel que haremos por la izquierda si no queremos caer en sus aguas, la cuales están bastante turbias por los excrementos de estos pequeños mamíferos. (Piensa que nos estamos refiriendo a una travesía en concreto, y que estas descripciones pueden cambiar de un año para otro.)

Durante un buen trecho caminaremos entre bloques desprendidos, antes de alcanzar el cuarto y último descenso y que nosotros llamamos de la Tirolina, ya que no hacíamos pie y utilizamos la cuerda tendida para salvar a nuestras mochilas del chapuzón.

Las paredes ahora se estrechan tanto que podemos evitar una zona de agua progresando en oposición por una especie de túnel, es decir, con la espalda en una pared y los pies en la otra.
Cauce Garganta VerdeTramo medio de Garganta VerdeEl final está próximo, pero aún nos depara la última mojada: justo a la salida, en un punto bastante encajonado, el agua brota del suelo formando una charca de aguas gélidas que hay que atravesar. Afortunadamente es poco profunda y se hace de una carrera. A la izquierda vemos un sendero, que, tras atravesar una cerca de alambres, nos deja en un carril bien marcado que lleva hasta Zahara. Si no nos apremia el tiempo, podemos continuar por la derecha del río, pasar por un bello bosquecillo de chopos y llegar a un molino convertido en venta, desde el que se alcanza la carretera con facilidad, por un carril asequible para coches.
Aunque no lo mencionamos, a lo largo del itinerario hemos tenido ocasión de observar un verdadero paraíso de fauna y flora: no ha faltado el alimoche, carroñero en extinción, del que deben  de quedar contadas parejas; una gran culebra bastarda, del grueso de un brazo, digiriendo lo que por el tamaño bien podía ser un conejo completo; multitud de buitres leonados, gavilanes, águilas y halcones, palomas bravías y grajillas…Los helechos, las higueras, las adelfas y otra infinidad de plantas tapizan las paredes.

En cuanto al tiempo, es difícil de calcular: un par de personas podían hacerlo en unas cinco horas, pero si vais seis o siete, los rappeles retrasan considerablemente, y como el recorrido lo merece, lo mejor es dedicar parte de la mañana en llegar a la Ermita, comer allí temprano y tener el resto del día para disfrutar del último tramo, que es el más bello e interesante.

1 Comentario

  1. La primera diapositiva es de diciembre de 1973, y no pudimos descender más allá de la Ermita, pues no llevábamos material. Las diapositivas 2 y 3 pertenecen al primer descenso, el día del Corpus de 1974. El resto a 1978. En la primera edición de esa guía aparecen más fotografías del descenso.

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